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#SIGA10

abril 7, 2010

I Simposio Iberoamericano de Open Government

Boletín de prensa

Buenos Aires recibe la Semana Iberoamericana del Open Government (Gobierno Abierto)

Durante los días 4 al 9 de abril se llevará adelante en Buenos Aires la “Primera Semana Iberoamericana del Open Government”, momento en el que expertos españoles y argentinos pondrán en debate la posibilidad de implementación de estrategias de Open Governemnt en países de habla hispana.

El Open Government (Gobierno Abierto) referencia a una modalidad de uso de las herramientas informáticas para fortalecer procesos de participación ciudadana en tareas relacionadas a la administración pública, un fenómeno que ha cobrado gran relevancia mediática a partir de su implementación en Estados Unidos por gestión del actual presidente Barack Obama.

En este marco, durante los días lunes, martes  y miércoles se prevé una serie de reuniones entre actores públicos y privados de los diferentes países. Mientras que el jueves a las 17.30 horas se realizará una  presentación, en la Embajada de España, del primer libro hispano relacionado al tema. La obra se denomina “Open Governemnt – Gobierno Abierto”, es publicada por Algón Editores, y entre sus autores se encuentran figuras como el propio Embajador de España en Argentina Rafael Estrella o el Viceministro de Jefatura de Gabinete Juan Manuel Abal Medina.

 

Actividad abierta y gratuita:

La semana se verá coronada el día viernes 9 por el “I Simposio Iberoamericano de Open Government”, que se realizará en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA (Av. Córdoba 2122-Ciudad Autónoma de Buenos Aires.) entre las 9hs y las 18hs.  

En el Simposio los participantes podrán escuchar e interactuar con actores de la talla de Rafael Estrella Pedrola. Embajador de España en Argentina; Juan Manuel Abal Medina, Secretario de Gestión Pública de Argentina; Elena Valenciano, Diputada electa en el Congreso de los Diputados de España y Secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE; Osvaldo Nemirovsci, Coordinador del Consejo Asesor del Sistema Argentino de Televisión Digital; Antoni Manchado Lozano. Director General TIC, Gobierno de Baleares; César Ramos Esteban, Diputado por Extremadura; María Sol Tischik, Presidenta de la Fundación Sociedades Digitales; Daniela Vilar, CEO de Piensa Digital Consulting; Javier Linares. CEO de Autoritas Consulting; Pablo Díaz. CEO de EVM Consulting; Ariel Vercelli, Presidente de la Asociación Civil Bienes Comunes; Sabrina Díaz Rato, Periodista Directora de PuntoGov.com; Nagore de los Ríos. Directora de Gobierno Abierto, Gobierno Vasco; Daniel Ivoskus. Concejal del partido de San Martín; Jorge Cabezas. Coordinador Programa Inclusión Digital INADI; Martín Olivera, Asociación Civil Software Libre de Argentina; Juan Ignacio Belbis, CEO de Akrópolis Consulting; César Calderón, Socio-Director de la empresa AUTORITAS,  Coordinador de la Asociación Las IdeasSebastián Lorenzo, Vice- Presidente del Foro Nacional de las Tecnologías la Informática.

Este evento es abierto, gratuito y otorga certificado a los asistentes, pero los cupos son limitados por lo que es necesaria una inscripción previa en la web oficial del evento. Para mayor información e inscripciones ingresar a www.opengovernment.com.ar

 

 El Libro

El día jueves 8 de abril a las 18 Hs se presentará en rueda de prensa el primer libro escrito en lengua hispana sobre el fenómeno del Open Government. El evento se llevará adelante en la sede de la Embajada de España en Buenos Aires y se encontrarán presentes los autores de la obra.

[Leer completo]

 

Transmisión online #SIGA

El I simposio Iberoamericano de Gobierno Abierto se podrá seguir en vivo y en directo a través de la web www.opengovernment.com.ar.

La transmisión online junto a la apertura de canales de comunicación como facebook, twitter y el Chat de Open-Gov posibilitará que participantes virtuales en todo el mundo puedan no sólo ver el evento sino también participar activamente dejando sus preguntas y comentarios.

 

 Actualización 09.04.10

La transmisión en vivo comienza a las 10.00 de la mañana hora de Argentina.
Si además de ver el “en vivo” te gustaría chatear con otros participantes: http://www.ustream.tv/channel/open-government
Para seguir la conversa en Twitter el hashtag es: #siga
Para seguir la fan-page de Facebook:  Open Government – Gobierno Abierto

 

Building Library 3.0

febrero 12, 2010

Hacia la Biblioteca 3.0

Jueves, 11 de Febrero de 2010- 15:18

Quisiera destacar un libro muy interesante de reciente adquisición en la Biblioteca Nacional: Building Library 3.0

A primera vista, el título ya atrae la atención, porque todos sabemos a grandes rasgos qué es la Web 2.0, y por extensión, la Biblioteca 2.0. Pero, al analizar el título de este libro, una pregunta acude al momento a nuestras mentes: ¿acaso estamos abandonando ya la versión 2.0 de la web tradicional, para adentrarnos en un nuevo y más evolucionado estadio de la World Wide Web? Para Woody Evans, el autor de este libro, parece ser que ésa es la idea.

En realidad, el concepto de Web 3.0 todavía no está universalmente aceptado, pero ya hay algunos autores que se han atrevido a pincelar algunas ideas sobre lo que nos deparará la Web 3.0. Por un lado, algunos piensan que consistirá en un espacio de información en 3 o más dimensiones, similar a Second Life. Sin embargo, la tendencia que parece cobrar más peso es la que equipara este término al concepto de Web Semántica, idea muy ligada a la de inteligencia artificial, donde las máquinas podrán ofrecer respuestas más idóneas a las preguntas de los internautas ya que se producirá un mejor entendimiento entre las máquinas y las personas.

Al igual que otros muchos profesionales, el autor de esta obra se plantea qué pasará con las bibliotecas si la Web 3.0 tiene éxito. Imaginemos un mundo donde una persona puede hacer preguntas a través de su teléfono móvil o un navegador web, obteniendo una información altamente inteligente y relevante. ¿Para qué necesitará, entonces, la ayuda de un bibliotecario? En este sentido, el libro insiste en la importancia de que las bibliotecas se adapten con rapidez y eficacia a las tecnologías de la Web 2.0. Cuanto más adaptada esté la biblioteca a la Web 2.0, más preparada estará para hacer frente a los nuevos retos de la Web 3.0. Cito una frase muy significativa: “La Biblioteca 3.0 es aquella biblioteca que sigue existiendo después de la Web Semántica”.

Pero este libro aporta mucho más que simples vaticinios apocalípticos, ya que proporciona un excelente análisis sobre la Web 2.0 y la Biblioteca 2.0, describe las aplicaciones tecnológicas 2.0 que se están utilizando en las bibliotecas para beneficio de los usuarios y, por último, analiza cómo estas tecnologías afectan al funcionamiento de la biblioteca. Se ofrecen numerosas recomendaciones y buenas prácticas, y se describen algunos ejemplos reales de bibliotecas que están haciendo uso de las aplicaciones web 2.0 (por ejemplo, la presencia de la British Library en MySpace). A este ejemplo, podemos sumar el de nuestra biblioteca, que desde hace un año ha abierto una nueva pasarela de comunicación con sus usuarios a través de Facebook. Además, con la inauguración de este blog, avanzamos un poco más en nuestro deseo de aprovechar la tecnología en beneficio de nuestros usuarios.

¿Cómo crees que será la Biblioteca del futuro?

 

Mayte Blasco Bermejo
Sección de Documentación Bibliotecaria

 

Fuente l El Blog de la BNE

 

…las manos de su gente.

enero 29, 2010
 
 Todo futuro es fabuloso.
 
ALEJO CARPENTIER
 
 
 
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.
 
Eduardo Galeano
 

 

 Mis palabras son de agradecimiento. La Fundación José Saramago tuvo una idea, loable por definición, pero que podría haber entrado en la historia como una buena intención, una más de las muchas con que, dicen, está pavimentado el camino del infierno. La idea era editar un libro. Como se ve, nada original, por lo menos en principio, que libros no nos faltan. La diferencia estriba en que el producto de la venta de éste se va a destinar a las victimas sobreviviente del terremoto de Haití. Cuantificar tal ayuda, por ejemplo, en la renuncia del autor a sus derechos y en una reducción del lucro normal de la editorial, tendría el grave inconveniente de convertir en mero gesto simbólico lo que debería ser, en la medida de lo posible, algo provechoso y sustancial. Ha sido posible. Gracias a la inmediata y generosa colaboración de las editoriales Caminho y Alfaguara y de las entidades que participan en la elaboración y difusión de un libro, desde la fábrica de papel a la tipografía, desde el distribuidor al comercio librero, los 15 euros que el comprador gastará serán entregados íntegramente a la Cruz Roja para que los haga llegar a su destino. Si alcanzáramos un millón de ejemplares (el sueño es libre) serían 15 millones de euros de ayuda. Para la calamidad que ha caído sobre Haití 15 millones de euros no es nada más que una gota de agua, pero como La balsa de piedra (éste es el libro elegido) será publicada, además de en Portugal, en España y en el mundo hispánico de América Latina, ¿quién sabe lo que podrá suceder? A todos los que nos acompañan en la concretización de la idea primera, haciéndola más rica y efectiva, nuestra gratitud, nuestro reconocimiento para siempre.

 
Fuentel El Cuaderno de Saramago 
 
 
 
 
Haití: La maldición blanca
 
Eduardo Galeano
 
El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.
Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.

Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.
Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.
De la maldición blanca, no se habló.

La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
–¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
–El anterior.
–Pues, que se restablezca.
Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.
Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.

A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.
En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.

En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.
La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.

Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.
Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.
Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.
Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.

En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.
Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares.
Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

 
 
Vía l El sanatorio de las lagartijas
 
 
 FJSaramago